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El castillo de Galve de Sorbe, al fin rehabilitado tras 30 años «de abandono»

La Asociación Castillo de Galve exigirá al propietario que cumpla la normativa y abra el edificio, declarado BIC, para visitas al público.

La Asociación Castillo de Galve, tras mantener recientemente una reunión con los técnicos de patrimonio de la Delegación Provincial de la Junta de Castilla-La Mancha en Guadalajara, han constatado la rehabilitación de este edificio, uno de los monumentos de mayor valor histórico de la Sierra Norte de Guadalajara. De esta forma, se acaba con más de tres décadas de abandono del inmueble y con un proceso que se inició hace 10 años, cuando la Asociación Castillo de Galve impulsó un movimiento para frenar el lamentable estado de deterioro de un monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Los trabajos acometidos forman parte del deber de conservación, recogido en las leyes de patrimonios estatal y autonómica. La Junta trasladó a la asociación que no van a exigir ninguna otra actuación, en la medida que la normativa no exhorta al propietario a llevar a cabo una restauración completa. Si no hay pérdida ni riesgo del patrimonio, la Administración regional no tiene intención de demandar al propietario que ejecute un proyecto que incluya un futuro uso para el edificio. Desde la asociación galvita, aunque entienden sus fundamentos legales, lamentan esta decisión aunque subrayan la importancia de las actuaciones acometidas para salvar al edificio de la ruina.

Los técnicos del Gobierno regional han validado los trabajos ejecutados por la propiedad del castillo, incluido el estudio arqueológico a cargo de la empresa especializada Baraka. El informe final del proyecto, que obra en poder de la mencionada asociación, corresponde a la fase 1 de la rehabilitación y consolidación del castillo. Los trabajos, cuyo promotor ha sido la empresa Castigalve S.L. –con domicilio en Madrid-, han consistido en la limpieza, el desescombro y la demolición puntual de elementos no protegidos en el edificio. Se ha procedido a la retirada de escombros y restos de muebles y basura, además de tramitar la descontaminación para la retirada de las placas de fibrocemento (uralita) de las cubiertas. El perímetro exterior del edificio se ha protegido con una valla-quitamiedos.

A ello se añade la demolición de elementos que el dueño del castillo de Galve había introducido durante la fallida restauración en los años 80. Entre ellos se incluyen el paño de fábrica de bloque, techumbres de nueva construcción y la lamentable cubrición del aljibe, sostenida de forma absolutamente precaria. El proyecto detalla la actuación por zonas. Entre las actuaciones más relevantes se incluye la demolición parcial del cuerpo de edificación adosado a la muralla, lo que “permite que desde el acceso al castillo a la Torre del Homenaje, que es el elemento más relevante, pueda percibirse desde su arranque sin ningún elemento añadido”.

Asimismo, se ha demolido el forjado que cubría el aljibe, que comportaba un riesgo dado su estado de deterioro, dejándolo a la vista y protegiéndolo de la entrada de agua mediante una cubierta ligera de policarbonato. Ahora, una vez limpio, se puede observar el aljibe sin riesgo de caída. En la torre se han retirado todos los elementos añadidos y se ha demolido el forjado, los ladrillos y los bloques adosados al patio, y se ha cubierto la cabeza de los muros con mortero de cal y arena para impedir filtraciones de agua. La consolidación de la muralla es otra de las actuaciones relevantes en el edificio, lo que ha comportado la demolición de bloques y la eliminación de elementos añadidos que impedían “una visión integral de la Torre del Homenaje”.

En el caso de la torre, se ha eliminado una casilla de madera que se encontraba en su cúspide en un lamentable estado, con una cubierta de uralita y abundante vegetación. Todo esto se ha retirado y desescombrado, “dejando la cubierta de la torre libre de elementos añadidos”. En cumplimiento de las exigencias del Servicio de Cultura de Castilla-La Mancha, la propiedad ordenó a la empresa que ha ejecutado las obras diseñar una estructura ligera que “permite la cubrición de la torre, impide la entrada de agua y permite implantar unas medidas de seguridad que serán necesarias para los siguientes trabajos que deban acometerse”. Todo el hueco que podría tener filtraciones en la torre está cubierto en casi su totalidad.

Futuros usos

Estas actuaciones dan por finalizadas la fase 1 del proyecto. El propio arquitecto, José María Villanueva, señala en su informe que “el esfuerzo económico realizado por la propiedad corre el riesgo de devenir inútil si no es posible dar un uso al castillo de Galve de Sorbe que permita asegurar varios objetivos”. Entre ellos, cita “dar vida y permitir que sea un lugar al que puedan acceder los vecinos y los visitantes”; “ofrecer un servicio complementario a una visita del castillo”, ya sea comer o tomar un café; “garantizar el mantenimiento y el control” y “poder organizar eventos que den a conocer el pueblo, la comarca”.

A su juicio, para ello sería necesario implantar un “uso hotelero”. De cara al futuro, la propiedad subraya en el informe final que se ha mantenido parcialmente la edificación levantada en los años 60 “para solicitar una calificación urbanística que permita la implantación de uso hotelero (vivienda rural o similar).

La Asociación Castillo de Galve se felicita de la rehabilitación del monumento. Aunque no se trata de una restauración integral, sí se ha ejecutado un proyecto que permite salvar el edificio de la ruina. “Lo hemos conseguido gracias al respaldo del pueblo y después de diez años de lucha”, subraya Rosa Herrero, secretaria de la entidad.

La asociación recalca la labor desarrollada hasta la fecha, incluida la recogida de firmas, la movilización de las administraciones públicas gracias a la presión social, las instancias elevadas a los distintos estamentos –incluida la queja al Defensor del Pueblo- y la sanción de 78.000 euros impuesta al propietario del edificio por vulnerar las obligaciones que establecen las normas en materia de patrimonio.

La Asociación Castillo de Galve solicitó una visita al interior del monumento para comprobar sobre el terreno los trabajos realizados. Esta petición, cursada a través del Ayuntamiento de Galve de Sorbe, aún no ha obtenido respuesta. Por otro lado, la asociación tiene previsto exigir al propietario que cumpla lo estipulado en la normativa y abra el edificio para visitas públicos, tal como señala la Ley de Patrimonio de Castilla-La Mancha. Al ser BIC, la ley establece un régimen de visitas de cuatro días al mes de forma gratuita. La asociación pide, al menos, abrirlo en dos ocasiones a lo largo del año.

Fuente: nuevaalcarria.com